Blanqueamiento dental por fotoactivación

En la búsqueda por mejorar los procedimientos estéticos en el campo odontológico, la industria ha realizado esfuerzos de investigación y desarrollo de nuevas fuentes de luz, más eficaces y rápidas, para realizar la fotoactivación de los agentes blanqueadores y demás compuestos químicos que intervienen en el blanqueamiento de los dientes. Hoy en día, existen fuentes lumínicas de gran intensidad que mejoran los resultados considerablemente, en especial, en lo que concierne a este tratamiento estético.

¿En qué consiste este tratamiento por fotoactivación?

El tratamiento por fotoactivación para el blanqueamiento dental consiste en la utilización de la energía luminosa con el fin de activar compuestos químicos fotosintetizadores que desencadenan una reacción química deseada. En el caso de del peróxido de hidrógeno, acelera la ruptura del oxígeno contenido en este agente blanqueador. Esta energía de luz, consumida por fotosintetizadores, no genera calor por lo que se protege al diente de la sensibilidad y la deshidratación.

Hace algunas décadas, la fotoactivación se realizaba con luz ultravioleta, siendo una fuente de luz reemplazada muy rápidamente debido a su lentitud para realizar el proceso, su poca capacidad de penetración y el riesgo de generar lesiones oculares o dermatosis ante la necesidad de exposiciones prolongadas. Luego, el uso de lámparas halógenas permitía realizar el trabajo con mayor eficacia, aunque los esfuerzos de los científicos estaban puestos en desarrollar mejores agentes blanqueadores para hacer el procedimiento más efectivo, dejando de lado nuevas opciones de luz.

Hoy en día, la industria ha introducido en el mercado nuevas alternativas para realizar la fotoactivación, que incluyen fuentes lumínicas mucho más eficientes y rápidas, con una capacidad de activar, sobre el agente blanqueador, los compuestos químicos fotosintetizadores propios del producto. De esa forma, el proceso se realiza con mayor rapidez y da mejores resultados.

Beneficios que ofrece este tipo de blanqueamiento

La principal ventaja al incluir la fotoactivación en el tratamiento de blanqueamiento dental es la de disminuir el tiempo en que se pueden lograr los resultados deseados. Actualmente y dependiendo del agente blanqueador utilizado, se pueden conseguir piezas dentales con tonos más blancos en apenas unas cuantas aplicaciones. El resultado final también va a depender de otros factores como el nivel e intensidad de las manchas en los dientes y los hábitos de consumo del paciente.

Para realizar un tratamiento dental por fotoactivación se utiliza, por lo general, agentes blanqueadores con compuestos químicos, como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida. Este tipo de productos deben ser usados con el cuidado debido ya que pueden producir lesiones importantes en los dientes o encías. Además, suelen incrementar la sensibilidad de la pieza dental varios días después de la aplicación por lo que se recomienda disminuir el consumo de alimentos y bebidas muy calientes o muy frías.   

También, es posible realizar tratamientos de fotoactivación utilizando agentes blanqueadores elaborados a base de ingredientes naturales, los cuales no dañan el esmalte del diente ni son irritantes para los tejidos blandos de la boca. Estos productos logran prolongar el efecto blanqueador, previniendo futuras manchas y protegiendo las encías. De esa manera, se pueden lograr resultados más rápidos y seguros para conseguir tonos más blancos en los dientes, sin dañarlos.