Blanqueamiento dental con y sin peróxido

Peroxido de hidrogeno

Debido al auge que tiene en la actualidad el cuidado de la apariencia física, el blanqueamiento de los dientes se ha convertido en un factor indispensable para toda aquella persona que desee tener una sonrisa agradable y de aspecto saludable. Para lograrlo, existen diversos métodos que utilizan distintos agentes blanqueadores que tienen resultados similares pero cuyos efectos pueden traer algunos inconvenientes que se deben tener en cuenta antes de elegir el más adecuado.

¿Qué es el peróxido de hidrógeno?

El peróxido de hidrógeno es el compuesto químico más utilizado para realizar el blanqueamiento de los dientes, y es en realidad un producto muy conocido entre los consumidores ya que se trata nada más y nada menos que de agua oxigenada. Es un producto al que se le da mucha utilidad en fabricación de otros productos químicos, productos textiles, productos para el aclarado del pelo e incluso en papelería. Su uso en odontología estética está muy expandido ya que actúa sobre la estructura orgánica de los tejidos duros del diente y los degrada lentamente hasta que son convertidos en otros productos químicos, como producto de su reacción a la oxidación. Este agente blanqueador logra la despigmentación de las manchas en el esmalte, generando el blanco deseado en las piezas dentales. Para lograr mejores resultados, como parte del tratamiento se incluye la aplicación de luz halógena ya que permite acelerar la descomposición del peróxido en oxígeno.

En qué consiste el blanqueamiento dental con peróxido

blanqueamineto dental peroxido

El tratamiento de blanqueamiento dental con peróxido consiste en la aplicación del producto para que penetre en esmalte del diente y provoque una reacción en las moléculas que causan las manchas. Cuanto más peróxido contenga la fórmula, más blanqueamiento se consigue. La intensidad del blanqueamiento varía en cada persona de acuerdo al color natural de sus dientes.
Para tratamientos en clínica está permitida una concentración máxima de peróxido del 35% aunque lo usual es utilizar concentraciones que no sean mayores al 25%. Otros peróxidos utilizados como agentes blanqueadores son el peróxido de carbamida, para los tratamientos ambulatorios, y el peróxido de sodio, para el blanqueamiento de dientes no vitales.
Para tratamientos en casa, únicamente se puede proceder a la aplicación de fórmulas que contengas menos de 1% de concentración de este producto químico, y por lo tanto que su venta no necesite receta. Estos tipos de tratamientos vienen en 3 modalidades generalmente: tiras adhesivas que se colocan sobre los dientes, geles que se aplican sobre unas fundas, o productos tipo pinceles para aplicar el gel directamente sobre la zona a tratar.

¿El peróxido de hidrógeno es dañino para los dientes?

Uno de los mayores inconvenientes que presenta esta alternativa de blanqueamiento tiene que ver con el daño que puede producir el peróxido al esmalte del diente si no se utiliza el nivel de concentración adecuado. Este problema produce una elevada sensibilidad de los dientes durante los días posteriores al tratamiento. Además, entre los especialistas aún se debate si los resultados del blanqueamiento con el uso del peróxido son mejores con la utilización de la lámpara de luz o sin ella. Antes de que cualquier paciente se realice un tratamiento de estética dental con peróxido, es importante que consulte antes con su dentista para que evalúe si hay algún tipo de contra indicaciones o problemas bucales que se tengan que tratar antes de aplicar el producto de blanqueamiento dental.

Blanqueamiento dental sin peróxido

Existen otros métodos para blanquear los dientes que no utilizan ningún tipo de peróxidos ni derivados en su composición y surgen como una alternativa más saludable y con resultados igual de efectivos. Estos tratamientos no son agresivos con las encías ni con el esmalte de los dientes, manteniendo el cuidado adecuado en la salud bucal. La sesión se realiza con la aplicación de un gel activo cuya fórmula está compuesta por ingredientes blanqueadores naturales.

Blanqueamiento dental sin peroxido

El procedimiento para la aplicación es similar: se inicia con una limpieza profunda de las piezas dentales dejándolas libre de sarro y de restos de alimento, para luego proceder a la aplicación del gel activo blanqueador con la ayuda de una férula bucal, asegurándose que sean cubiertos todos y cada uno de los dientes. Luego, con la ayuda de una lámpara de luz LED se activa y acelera el proceso de blanqueamiento durante un tiempo aproximado de 10 minutos.

La cantidad de veces que se tenga que repetir el procedimiento va a depender del estado actual de los dientes, la cantidad e intensidad de las manchas y de otros factores como los hábitos de consumo de productos que dañan es esmalte del diente; sin embargo, en unas pocas sesiones ya se podrán ver los cambios, logrando aclararlos entre 2 y 9 tonos respecto al estado inicial. Este tratamiento es seguro, práctico y mucho más económico que aquel que utiliza peróxido como agente blanqueador.